El juego largo: Reducir el consumo de carne para el 2100

Este estudio, publicado por Faunalytics predice las tendencias globales del vegetarianismo e identifica los potenciales impulsores de cambio a gran escala hacia dietas con menos carne para finales de siglo.

La gran evidencia indicando lo esencial que es reducir el consumo de carne para evitar la destrucción del planeta a causa del cambio climático, pero que mil millones de personas cambien sus hábitos alimenticios no es para nada simple. Factores como la cultura, la presión social y la personalidad pueden influir en la decisión de una persona para abandonar o no la carne. ¿Cómo interactúan todas estas variables a gran escala, y cuales deberían priorizar los defensores de animales? Este estudio utilizó un modelo de predicción para pronosticar las tendencias globales del vegetarianismo y las emisiones agrícolas, hasta el 2100. Los investigadores también analizaron qué factores tienen el mayor potencial para influir en el porcentaje de vegetarianos a lo largo del tiempo. El modelo se basó en las teorías de la psicología humana y en la investigación del comportamiento humano relacionado con el cambio climático. Los investigadores consideraron múltiples escenarios, basados en cuatro posibles cambios en la dieta de la población para 2050: Escenario 0 - Referencia: No hay cambios ni en la dieta de los consumidores de carne ni en la de los vegetarianos. Escenario 1 - Escenario saludable + referencia: Todos los consumidores de carne reducen su consumo de carne siguiendo las pautas de una alimentación saludable, y la dieta de los vegetarianos permanece sin cambios. Escenario 2 - Saludable + Vegano: Todos los consumidores de carne adoptan pautas de alimentación saludable, y todos los vegetarianos adoptan dietas veganas. Escenario 3 - Flexitariana + Vegana: Todos los consumidores de carne adoptan dietas flexibles, y todos los vegetarianos adoptan dietas veganas.

Los investigadores reconocen limitaciones acerca del conocimiento sobre el comportamiento de las dietas vegetarianas. Por lo tanto es difícil predecir con exactitud los resultados futuros. Para reducir dicha incertidumbre, los investigadores realizaron 10,000 simulaciones, utilizando en cada una diversos valores relacionados con el comportamiento humano. En consecuencia surgieron un rango de posibles resultados para cada uno de los cuatro escenarios. Observando todos los escenarios, el número estimado de vegetarianos para el 2100 varia de menos del 5% al más del 60% de la población total. A menudo, el número de vegetarianos ronda cerca del 20%. Según esta estimación, es poco probable que haya un gran cambio hacia el vegetarianismo para finales de siglo. A modo de comparación, este documento estima que el 21,5% de la población era vegetariana en 2010. Curiosamente, el mayor aumento del vegetarianismo para 2100 se produjo en el escenario de referencia (sin cambios). Esto se debe a un bucle de retroalimentación negativa de los riesgos ambientales y de salud. Si las sociedades continúan comiendo carne al ritmo actual hasta el 2050, las amenazas para la salud y el medio ambiente se harán más visibles. En teoría, esto motivará a los consumidores a evitar activamente los riesgos reduciendo el consumo de carne.

Al mismo tiempo, los escenarios de referencia salud + referencia, dieron lugar a emisiones de agricultura más elevadas en comparación. La disminución más siginificativa de emisiones se observo en el escenario con menor consumo de carne. Este modelo sugiere que cambios ambientales positivos solo pueden ocasionarse si consumidores de carne reducen su consumo, incluso en casos en los que el 40% de la población es vegetariana. Siendo alentador, el modelo también demuestra que las emisiones de la agricultura podrían volver a los niveles del 2020 en cualquier escenario a pesar del aumento de la población.


Los investigadores también observaron qué factores psicológicos y sociales tenían el mayor impacto en las tasas de vegetarianismo. Destacan tres factores como los más determinantes: 1. La reacción de la población joven (de 15 a 44 años) a los primeros cambios hacia el vegetarianismo. Los investigadores encontraron que después de que una cierta porción de la población se hizo vegetariana, la dieta se normalizó. Entonces, los futuros cambios hacia el vegetarianismo ocurrieran aún más rápido. El hecho de que ese punto de inflexión ocurra tarde o temprano es importante para impulsar un cambio sostenido. La población más joven es un grupo demográfico clave porque es más sensible a las normas sociales.



2- La autoeficacia (la creencia de un individuo de que puede llevar a cabo un comportamiento) en la población joven. La autoeficacia de las mujeres jóvenes es especialmente importante. Este estudio asumió que las mujeres tenían una mayor autoeficacia en relación con el consumo de carne. Las mujeres ven el ambientalismo como una parte más definitoria de su identidad y son más igualitarias que los hombres. Los graduados de la escuela secundaria son otro grupo importante, ya que constituyen el mayor porcentaje de la población joven por nivel de educación. Dicho esto, los autores señalan estudios recientes que sugieren que la auto-identidad no siempre está ligada a los comportamientos esperados. Los defensores de los animales deben tener cuidado al enfocarse en la autoeficacia como estrategia de intervención. También es posible que la eficiencia colectiva (la creencia de que el grupo de uno es capaz de llevar a cabo el cambio) sea incluso más importante que la autoeficacia.


3- El porcentaje base de los consumidores de carne que tienen la intención de cambiar a una dieta vegetariana.


El estudio proporciona dos importantes tomas que pueden ser útiles para los defensores de los animales. Primero, es importante abogar con conciencia de la dinámica de grupo y la psicología - no sólo los hechos duros de la salud y el riesgo climático. En segundo lugar, es vital incluir a los consumidores de carne en los esfuerzos por ayudar al medio ambiente a través de un cambio de dieta. Como muestra este estudio, podemos cambiar el curso acelerado que nos ha marcado la agricultura animal, pero los escenarios esbozados anteriormente requieren que sigamos trabajando para que esto suceda. Si te interesa iniciar una dieta vegana haz click aquí.


Link Externo: https://www.nature.com/articles/s41893-019-0331-1