8 consejos para ser vegano contando con un bajo presupuesto

En general, cuando alguien dice que es vegano, las otras personas le hacen muchas preguntas. ¿No extrañas comer carne? ¿No crees que las plantas también sufren cuando las comes? ¿Cómo puedes soportar no comer queso? ¿No es demasiado caro ser vegano?

Esta última pregunta es un malentendido común. Es normal pensar que ser vegano es costoso porque muchos productos industrializados a base de plantas que se ofrecen en los grandes mercados, como ciertos tipos de "superalimentos", suplementos o sustitutos de carne o lácteos, son realmente costosos.

Pero en realidad, cuando ves los precios de la carne y los comparas con el precio de las verduras y los granos, y también comparas cuánto rinde 1 kg de carne y 1 kg de frijoles, puedes concluir fácilmente que lo que pesa en las finanzas de las personas son los productos animales.

¿Los veganos necesitan una alternativa a la carne para cubrir sus dosis diarias de proteínas, vitaminas y otros? Si bien a muchas personas les pueden gustar estos productos porque les recuerda la carne que solían comer, la respuesta es que los veganos no necesitan realmente de esto. Pueden seguir una dieta saludable y diversa basada en plantas con un bajo presupuesto siguiendo estos consejos:

1. Cocinar en casa

En lugar de comprar productos enlatados o envasados, puedes preparar algunas recetas tú mismo en la tranquilidad de tu hogar, con un poco de tiempo y esfuerzo, como leche de almendras, hummus, pesto, hamburguesas. En los grandes mercados, se venden alimentos similares a precios altos y, además, no son tan saludables porque, como todos los alimentos procesados, son ricos en sal, azúcar y grasas.

2. Compra en el mercado de agricultores

Los mercados de agricultores ofrecen una amplia variedad de alimentos frescos, de temporada y locales porque la mayoría de los productos se cultivan cerca de donde tú vives. Comprar directamente al productor también significa ayudar a los agricultores de su comunidad local, y es más barato, ya que no tienen que pagar por intermediarios, como sucede cuando compras alimentos procesados ​​o vegetales en un supermercado, por ejemplo.

3. ​Compra a granel

Comprar algunos artículos de la sección a granel puede ser una excelente manera de ahorrar dinero, especialmente si compras nueces y semillas, especias y hierbas, harinas, granos, nueces, que puedes almacenar y usar más tarde. De esta manera, también ayudas al medio ambiente, ya que no estás pagando por el exceso de empaque y ni por la elegancia del paquete. Comprar al por mayor significa que no obtendrás nada más que el producto en bruto.

4. Congelar las sobras

Si has comprado demasiadas frutas o verduras y están a punto de echarse a perder, puedes congelarlas. Las frutas pueden ser parte de un delicioso batido más tarde y las verduras, parte de un estofado o una sopa. Esto ahorra tiempo y dinero, asimismo que resuelve el problema de qué comer cuando estamos fuera de casa.

5. Cultivar su propia comida

Este es, por supuesto, uno de los mayores consejos para ahorrar dinero, pero también puede ser un desafío porque no todos tienen su propio patio trasero donde cultivar. Pero si vives en un departamento, también puedes cultivar tus propias verduras, especias y frutas usando macetas, jardineras y recipientes.

6. Comer alimentos integrales

Los alimentos integrales contienen una amplia variedad de nutrientes, como vitaminas, minerales, fitonutrientes, ácidos grasos esenciales y fibra, en un solo alimento. La base de tu dieta debe ser ingredientes frescos y sin procesar, especialmente almidones (arroz integral, calabaza, mijo, avena, papas, pasta integral), vegetales (zanahorias, brócoli, repollo, remolacha, espinacas, incluso vegetales congelados), frutas (según la temporada), legumbres (frijoles, lentejas, guisantes, soja, garbanzos) y nueces y semillas. Y aprovecha estos productos en su conjunto, evitando desperdiciar sus pieles o cualquier otra parte.

7. Comprar en temporada

Cada temporada tiene muchas frutas y verduras para inspirarte a cocinar comidas creativas y clásicas. Debido a que los productos que están en temporada se cosechan en su madurez máxima, son más frescos y ofrecen el mejor sabor, la mejor nutrición y los precios más bajos. ¿Por qué? Dado que los agricultores cosechan una gran abundancia de productos porque el cultivo es de temporada, el costo del producto disminuye. En cambio, cuando compras frutas y verduras fuera de temporada, significa que se cultivan fuera de donde vives, bajo un clima diferente y se almacenan durante largos períodos de tiempo para ofrecer a las personas una variedad de productos durante todo el año. Los costos de viaje, almacenamiento y producción son pagados por el consumidor final.

8. Lleva tus propias comidas

A veces es difícil pensar en cómo hacer tiempo entre horas extra de trabajo, viajes diarios, diligencias y la vida social y familiar para cocinar comidas veganas saludables y prácticas para llevar a la oficina o la escuela. Afortunadamente, hay algunas comidas, como un tazón de sushi vegetariano o una ensalada griega vegana, que se pueden preparar rápidamente un domingo por la tarde y luego almacenar durante toda la semana. ¡Solo necesitas algunos contenedores portátiles para el almuerzo y ya está!

Es un mito que mantener una dieta vegana sea forzosamente costoso. El veganismo se puede adaptar fácilmente a la vida de la mayoría de las personas, independientemente de sus ingresos.

Y si aún no eres vegano y quieres probar cómo es serlo, ¡te invitamos a unirte a nuestro Desafío 21 Días Veg y hacer este cambio a un estilo de vida más saludable y compasivo!