La crisis climática podría amenazar ⅓ de la producción de alimentos a nivel mundial, según estudio


Un estudio publicado en la revista One Earth estima que un tercio de la producción global de alimentos se encuentra gravemente amenazada por la crisis climática. Hacia fines de este siglo, estas nuevas estimaciones indican que las condiciones climáticas podrían sufrir una alteración tal que muchos de los alimentos que producimos actualmente podrían no ser viables en dichas condiciones en la tierra que hoy en día utilizamos para cultivar.


Los investigadores responsables de este nuevo estudio han desarrollado un novedoso concepto para poder explicar este problema: se trata del “espacio climático seguro”, un conjunto de condiciones climáticas que se han mantenido estables durante miles de años, dentro de los cuales nuestras prácticas agriculturales se han desarrollado. Las condiciones climáticas que deben ser cumplidas consisten en una combinación de precipitaciones mínimas, aridez del suelo y temperatura. Fuera de este espacio, muchas de nuestras cosechas, junto a los animales explotados para consumo humano, tienen una baja resistencia para lidiar con el cambio.


Las tierras que se consideran dentro de este espacio climático seguro son responsables del 95% de la producción de alimentos actualmente. Pero hacia fines de siglo, ese espacio climático estable pondría en peligro la producción del 31% de los cultivos y del 34% de la de animales para consumo, respectivamente. Cuanto más cambien las condiciones climáticas de ese espacio climático, mayor será el porcentaje de alimentos afectados por estas.


El cambio climático debe mantenerse por debajo del límite máximo de aumento de la temperatura global de 1,5 C°-2 C°, o los investigadores sostienen que entraremos en niveles de incertidumbre respecto de la experiencia histórica en cuanto a cómo nos afectan los fenómenos climáticos. Así, los investigadores recomiendan que los tomadores de decisión deben establecer políticas que apunten a mitigar el cambio climático, al mismo tiempo que se debe incrementar la sustentabilidad y resiliencia de los sistemas alimentarios y las sociedades.


Es curioso que el sistema alimentario será impactado fuertemente por el cambio climático porque, además, es uno de los principales factores del mismo. La agricultura es responsable de aproximadamente el 26% de las emisiones gases de efecto invernadero a nivel global, mientras que la producción de animales, incluyendo el ganado, las pesquerías y la producción de granos para alimento animal, representan más de la mitad de este valor. Es por esto que la institución más importante enfrentando el cambio climático, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés), considera que la dieta vegana tiene el mayor potencial para mitigar las emisiones. Este cambio puede y debe ser realizado con políticas públicas, pero también con cambios individuales.