Más salud, más productividad: la apuesta por la alimentación basada en plantas en Colombia
- 17 ene
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En Colombia, la mayoría de la población no consume frutas y verduras en las cantidades recomendadas, lo que afecta directamente la salud y la calidad de vida.
Alimentando El Mañana es un programa pionero en Colombia que ayuda a instituciones públicas y privadas a implementar menús de origen vegetal en todo el país
Actualmente, el programa impulsa cambios alimentarios más saludables en más de 50 instituciones de 14 ciudades de Colombia.
Bogotá, 19 de enero de 2026. - Enero suele ser el mes de nuevos propósitos. Mejorar la alimentación, cuidar la salud y rendir mejor en el trabajo encabezan la lista de metas de miles de personas en Colombia. En ese camino, una alimentación equilibrada, centrada en el consumo de hortalizas, legumbres, semillas y, en general, plantas, se consolida como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y el desempeño diario.
El programa Alimentando El Mañana se enfoca en ayudar, de manera gratuita, a instituciones de todo el país a ofrecer mejores opciones alimentarias a trabajadores, estudiantes y colaboradores para garantizar un bienestar pleno.
“Una alimentación con fuerte énfasis en el consumo de plantas, bien planificada y equilibrada, no solo aporta los nutrientes necesarios para una vida saludable, sino que también tiene un impacto positivo en la productividad, el bienestar y la prevención de enfermedades a largo plazo”, afirma Carolina Escobar, Líder de Política Alimentaria de Alimentando El Mañana.
Alimentación basada en plantas y prevención de enfermedades
Estudios científicos han demostrado que aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, y reducir el consumo de productos animales pueden contribuir a prevenir enfermedades crónicas no transmisibles altamente prevalentes en el país, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además de sus beneficios para la salud física, este tipo de alimentación se asocia con niveles más altos de energía, concentración y bienestar general, factores directamente relacionados con el desempeño laboral.
“Muchas de las enfermedades más frecuentes en el país están relacionadas con el estilo de vida y los patrones alimentarios actuales. Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal mientras se disminuye el consumo de alimentos de origen animal es una estrategia efectiva y accesible para mejorar la salud pública”, explica Escobar.
Una alimentación a base de plantas aporta una gran variedad de macro y micronutrientes, directamente implicados en la salud cerebral, lo que impacta nuestra capacidad de realizar actividades de concentración y la habilidad mental de manera más eficiente. Micronutrientes y otros compuestos presentes en las frutas, verduras, leguminosas, cereales, semillas, hongos, etc, tienen una función antioxidantes previniendo el daño celular (vitamina A, flavonoides, etc); minerales importantes en la función nerviosa (magnesio, selenio, zinc, etc); ácidos grasos poliinsaturados para la salud en general (ácido alfa-linolénico: ALA); y además carbohidratos complejos que gracias a su lenta digestión nos permiten tener energía disponible a lo largo del día.

Los hábitos alimentarios actuales y sus desafíos importantes
En Colombia, el 35 % de las personas no consume frutas y cerca del 70 % no incluye hortalizas en su dieta a diario, a pesar de que la recomendación es ingerir al menos cinco porciones al día. La situación es aún más crítica en la población infantil y juvenil: nueve de cada diez estudiantes no cumplen con la frecuencia recomendada de consumo de frutas y verduras, mientras que cuatro de cada cinco consumen productos ultraprocesados de manera habitual.
En esa misma línea, nueva evidencia científica señala que la adopción de dietas predominantemente basadas en plantas —ricas en frutas y verduras variadas y de distintos colores, legumbres como las lentejas, fríjoles y garbanzos, y cereales integrales como el arroz, al avena y la quinoa— podría prevenir millones de muertes evitables cada año, al mejorar indicadores clave como la salud cardiovascular, los niveles de colesterol y la presión arterial.
“Muchas de las enfermedades más frecuentes en el país están relacionadas con el estilo de vida y los patrones alimentarios actuales. Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal mientras se disminuye el consumo de alimentos de origen animal es una estrategia efectiva y accesible para mejorar la salud pública”, explica Escobar.
En este contexto, Alimentando El Mañana se ha posicionado como un programa de referencia en Colombia para promover sistemas alimentarios más saludables, sostenibles y accesibles. Actualmente, el programa tiene presencia en más de 50 entidades públicas y privadas del país, donde se sirven alrededor de tres millones de comidas de origen vegetal al año (cifra de 2025), lo que demuestra que una alimentación basada en plantas es viable, nutritiva y adaptable a distintos entornos, incluidos los espacios laborales.
“Iniciar el año con cambios positivos en la alimentación es una decisión que puede transformar la salud individual y colectiva. Desde Alimentando El Mañana, podemos trabajar mancomunadamente con cualquier entidad para que cada vez más personas y organizaciones conozcan y adopten modelos alimentarios que mejoren su bienestar y calidad de vida”, concluye Carolina Escobar, Líder de Política Alimentaria de Alimentando El Mañana.
Para conocer más sobre el programa, su enfoque nutricional y su impacto en Colombia, visite: www.alimentandoelmanana.org/col











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