IDB Invest cancela un polémico préstamo al gigante de la ganadería brasileña Marfrig Global Foods


Washington, DC — Grupos ambientales, por el bienestar animal, por los derechos humanos y de promoción del desarrollo, y comunidades indígenas están celebrando hoy luego de conocer la noticia de que IDB Invest, el ala privada del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ya no está considerando un paquete de préstamos por 43 millones de dólares para las operaciones ganaderas de Marfrig Global Foods (MRFG3.SA) en Brasil. El préstamo de IDB Invest, que habría permitido obtener otros 157 millones de dólares de otras fuentes, estaba originalmente programado para ser votado por la junta directiva el 8 de diciembre de 2021, y luego se retrasó al 4 de mayo de 2022. De acuerdo al IDB Invest, el préstamo “ha sido interrumpido” y “ya no se está considerando para su aprobación”.


En octubre de 2021, una carta abierta firmada por más de 200 grupos (y que ahora cuenta con más de 275 firmantes) fue enviada a la junta directiva del banco, en la que remarcaban las posibles violaciones a las políticas del banco y denunciaban el rol que el préstamo tendría en fomentar la deforestación y la apropiación de tierras al tener en cuenta los problemas inherentes al sector de inversión y el historial de la empresa en cuanto a las violaciones de derechos sociales y ambientales. Desde entonces, docenas de grupos se han contactado con los directores ejecutivos instándolos a oponerse al préstamo. La campaña Divest Factory Farming, que pide la desinversión en la ganadería industrial, impulsora detrás de esta oposición, también lanzó una campaña pública en redes sociales contra este préstamo en el pasado mes de noviembre utilizando el hashtag #DivestFactoryFarming.


La decisión del IDB Invest de abandonar a Marfrig Foods coincide con un momento en el que la empresa se encuentra bajo presión de inversores institucionales. Luego de una evaluación detallada e independiente en septiembre de 2021, el fondo económico soberano más grande del mundo (el Norwegian Government Pension Fund) calificó a Marfrig Global Foods SA como “bajo observación” debido a “ un riesgo inaceptable de que la empresa contribuya a un daño medioambiental grave”.

“Marfrig no merece financiamiento público o privado”, dijo Merel van der Mark, Gerenta de Bienestar animal y Finanzas de Sinergia Animal. “Esperamos que esto envíe una señal a los inversores privados para que se mantengan alejados de esta riesgosa empresa muy implicada en la crueldad con los animales, la deforestación y la apropiación de tierras en Brasil”.


“No debería haber ningún desarrollo que no involucre a las comunidades indígenas y tradicionales de los territorios amazónicos”, dijo Daniel Faggiano del Instituto Maíra. “Que quede claro para todas las instituciones financieras internacionales que los proyectos no serán aceptados sin el consentimiento gratuito, previo e informado de las comunidades afectadas. Esta campaña es una victoria para la justicia climática y la afirmación de la autodeterminación de los pueblos indígenas y tradicionales”.


“El financiamiento del desarrollo público no debería canalizarse en operaciones de ganadería industrial a gran escala que fomentan la deforestación y la crisis climática como Marfrig” dijo Kari Hamerschlag, Directora Adjunta de Alimentos y Agricultura de Friends of the Earth U.S. “Esperamos que la decisión del IDB Invest de cancelar el préstamo a Marfrig envíe un mensaje claro a otros bancos: las inversiones al agronegocio animal son incompatibles con los compromisos para reducir las emisiones y con alinear sus prestaciones con el Acuerdo de París”.

"Es altamente inusual para el banco cancelar un préstamo que está tan avanzado en su proceso”, dijo Ladd Connell, Director Ambiental del Bank Information Center. “Aplaudimos al banco por tomar la decisión correcta y no seguir adelante con el préstamo a Marfrig”.


“Esperamos que este rechazo al préstamo dé inicio a una nueva tendencia en el Banco Interamericano de Desarrollo lejos del financiamiento de la ganadería industrial en la región de América Latina y el Caribe, ya que hay impactos que no pueden ser mitigados bajo ningún concepto” dijo Milena Bernal, Coordinadora de Ganadería y Género, Global Forest Coalition. “Desde 2017, IDB Invest incrementó sus inversiones en ganadería por más de 20, hasta llegar a una suma cercana a 500 millones de dólares en la actualidad. Esto debe parar”.


“Luego de que suene la alarma sobre este polémico proyecto, estamos felices de que se haya dado de baja. Las granjas industriales ya causan un inmenso sufrimiento a más de 50 mil millones de animales, contribuyen a la destrucción de hábitats, al cambio climático y a múltiples crisis sanitarias. Lo último que necesitamos es que haya más de ellas”, dijo Jennifer Black, Gerenta de la campaña Animals in Farming de World Animal Protection. “Hay un creciente número de bocas que alimentar, pero hay opciones humanas, saludables y sostenibles sobre la mesa. Los bancos de desarrollo tienen el deber de invertir de forma responsable y ética”.


“El BID y otras instituciones públicas de financiamiento deberían simplemente seguir los derechos humanos y ambientales al pie de la letra, si realmente han de servir como instrumento para mejorar la vida de las personas”, dijo Alexandre Andrade Sampaio, coordinador del International Accountability Project para Latinoamérica y el Caribe. “Es preocupante que necesitemos una campaña global que movilice grupos internacionales, locales y comunitarios cuando los estándares a seguir son tan básicos. Aun así, este es un claro mensaje que la comunidad internacional está unida en torno a estos valores, y que estos no pueden ser ignorados por las instituciones públicas”.


“El BID cedió finalmente a la presión internacional sobre sus planes para invertir en Marfrig”, dijo Carina Millstone, Directora Ejecutiva de Feedback Global. “Es más que la hora de que otras instituciones financieras lo sigan, dejen a Marfrig y desinviertan de todas las firmas de la destructiva ganadería industrial.”


La oposición a este préstamo es parte de Divest Factory Farming, una campaña más amplia para desinvertir a la ganadería industrial. El comité directivo de la campaña incluye al Bank Information Center, Friends of the Earth U.S., Feedback Global, al Global Forest Coalition, International Accountability Project (Early Warning System), Sinergia Animal y World Animal Protection.